LA BASE INMOORTAL — ilustración oficial de Riot

Historia regional · Noxus

El Bastión Inmortal

Un recorrido por el pasado y el poder de Noxus.

16 min de lectura ◆ Explicación + textos oficiales completos

Ilustración · Riot Games

El Bastión Inmortal es anterior al imperio Noxiano; los distritos reconstruidos han dejado las calles más antiguas enterradas abajo. · Riot Games

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DARIUS: MIEDO

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The Rune · Historia regional

El Bastión Inmortal

El centro heredado de la capital

El Bastión Inmortal proporciona a Noxus un centro anterior al propio Noxus. Mordekaiser lo levantó durante su segundo dominio, después de regresar de la muerte. Las generaciones posteriores construyeron su ciudad alrededor de una estructura cuya escala y propósito oculto no comprendían por completo. Sus murallas conectan así al imperio moderno con una conquista anterior sin convertir a ambos gobiernos en lo mismo.

El arte regional muestra la capital como una acumulación de historia: edificios que rodean estructuras anteriores, profundidades bajo las calles visibles y una piedra imponente que sugiere distintos periodos de ocupación. Es un contexto útil para entender el Bastión. La sucesión política cambia a las personas que gobiernan sobre la tierra, mientras el entorno construido puede conservar jerarquías, caminos y secretos más antiguos.

El otro proyecto de Mordekaiser

Para Mordekaiser, la fortaleza sostenía una búsqueda de conocimientos sobre los espíritus, la muerte y los reinos más allá de la vida mortal. Sus campañas aportaban algo más que territorio. Las almas de quienes morían bajo su dominio pasaban a formar parte del poder que pretendía utilizar después de abandonar el mundo material. Lo que parecía una brutalidad ilimitada también servía a un proyecto mágico calculado.

Las imponentes puertas de entrada y las paredes empinadas hacen que las ciudades de Noxia sean intimidantes y defendibles.Riot Games

Su expulsión no destruyó por completo ese proyecto. El reinado final revela un reino construido con los muertos y una conexión persistente con el mundo de los vivos. El Bastión importa, por tanto, para una amenaza mayor que la cuestión de quién manda en el ejército noxiano actual. Forma parte de un plan inconcluso que considera poblaciones enteras como material para otra existencia.

Los secretos que conservó el nuevo imperio

El relato de LeBlanc describe una promesa de neutralizar el poder oscuro del Bastión, seguida por una historia en la que ese poder no fue eliminado del todo. La influencia de la Rosa Negra aprovecha la diferencia entre lo que un gobierno controla públicamente y lo que una orden oculta comprende en privado. Poseer un palacio no equivale a conocer cada peligro que existe debajo.

La conspiración de pólvora oscura sigue la respuesta de Swain a una amenaza en Noxus.Riot Games

Swain siguió otro secreto hasta la fortaleza después de su caída en Jonia. Allí se enfrentó al poder demoníaco que había aparecido alrededor de los moribundos y de sus secretos. Aprender a utilizarlo ayudó a hacer posible su regreso. El Bastión proporcionó así recursos para una revolución moderna mientras conservaba peligros antiguos que aquella revolución no podía cancelar sin más.

Un lugar donde se superponen las historias

Aquí se encuentran tres formas de autoridad: las instituciones visibles del imperio, la influencia clandestina de la Rosa Negra y los planes persistentes de Mordekaiser. No deben tratarse como enemigos intercambiables ni como una conspiración unificada. Sus objetivos pueden entrar en conflicto aunque compartan un lugar y ciertos conocimientos prohibidos.

La importancia del Bastión va, por tanto, más allá de la arquitectura. Convierte la historia noxiana en una disputa por la herencia: qué partes del pasado pueden utilizarse, cuáles deben ocultarse y cuáles podrían regresar para reclamar a sus antiguos dueños. Cada gobernante que ocupa su sombra debe responder a esas preguntas, aunque el público ni siquiera sepa que existen.

Fin de esta lectura

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Estas ediciones conservan el texto del editor. Sus acontecimientos y contextos de publicación pueden ser distintos.

2 lecturas

Michael Yichao · Relato completo

El reinado final

Publicado 2019-06-08

Un puño levantado. Un aluvión de poder nigromántico. Frente a él, el último capitel de la última torre toma forma, el humo oscuro se fusiona con el hierro negro. Mordekaiser contempla su dominio con orgullo sombrío.

Mitna Rachnun, su Más allá, está listo.

Alguna vez él estuvo aquí, en este mismo lugar, un alma mortal frente al vacío del olvido. Ahora, un reino se despliega frente a él, forjado gracias a su esfuerzo.

Anda con pasos largos por el camino hacia su fortaleza y goza con satisfacción el resultado de su trabajo. Cada piedra que pisaba era obra suya. Las almenas y las murallas, formadas mediante magia cruel y una voluntad férrea.

En donde no había nada, Mordekaiser construyó su propia realidad, un reino en el que todas las almas vivirían por el resto de la eternidad, sin posibilidad de desvanecerse.




Sahn-Uzal parpadeó y miró a su alrededor. Confundido, su mente se puso en blanco.

Estoy muerto.

El pensamiento revoloteó como un susurro en el viento. Mientras la confirmación de la certeza se asentaba en él, tan solo por un momento sintió cómo una tristeza fugaz inundaba su corazón. Después, brotó la risa, un rugido proveniente de sus entrañas que se apoderó de todo su cuerpo, desbordándose por su pecho hasta derramarse como una cascada estruendosa.

Bien.

Sahn-Uzal escudriñó con la mirada la distancia hacia el gran portal de almas que conduciría hacia el conocido Salón de los Huesos. Buscó a los ayudantes que lo llevarían, triunfal, hacia lo eterno. Saboreó la creciente emoción que experimentaba al pensar que se encontraría con los grandes conquistadores que le precedieron.

Sin embargo, hasta donde la vista alcanzaba, lo único que había era niebla.

Sahn-Uzal dio un paso hacia delante, para después bajar la mirada, sorprendido. Arena fina, una arenilla gruesa, yacía bajo sus pies. Podía escuchar a la distancia el crujir de voces discordantes, demasiado tenues como para formar palabras.

Esto no tiene sentido.

Se decidió a explorar el páramo, determinado a averiguar la verdad.

El tiempo pasó, inconmensurable.

La confusión se mezcló con la desconfianza. La desconfianza avivó el enojo. El enojo estalló en furia.

Nada.

No hay nada.

Las arenas disecadas se extendían infinitamente. Las voces implacables continuaron con su murmullo, como una comezón enloquecedora en lo profundo de su mente. La niebla nunca se reducía; por el contrario, merodeaba eternamente como una mortaja que lo cubría todo.

¿Habían mentido los sacerdotes? ¿O eran falsos profetas que engatusaban a tontos con sus supersticiones vacías? ¿O podría ser que los ancestros cometieron un grotesco error de juicio y no lo recibieron en los grandes salones?

El reinado final · ilustración de la publicación originalRiot Games

En un principio, estas preguntas lo carcomían. Pero no eran importantes. Sahn-Uzal ahora se daba cuenta de ello. Nada importaba, salvo la verdad presente y apremiante: no había nada aquí. Un vasto vacío, desprovisto de recompensa alguna. Desprovisto de promesas.

Mientras esta verdad se colaba en él, la sombra de la desesperanza asediaba a Sahn-Uzal, ávida por consumirlo.

Pero él era Sahn-Uzal. Conquistador de las tierras salvajes. Amo de las tribus. Había construido un imperio en donde no había nada. En vida, había superado todas las adversidades y conquistado la desesperanza mediante voluntad y ambición. En la muerte, las cosas no serían diferentes.

Si la muerte no alberga los reinos que me fueron prometidos, yo los forjaré.




Mordekaiser camina bajo los rastrillos interiores, diseñados a semejanza de los del Bastión Inmortal, su sede de poder mortal. Atraviesa la entrada hacia el gran salón.

Ante él, se cierne su trono.

A su alrededor, en una cacofonía constante, los lamentos eternos de las almas incrementan y se silencian, un coro maldito de angustia. Pero Mordekaiser no los escucha o, más bien, los escucha como si fuera el sonido del metal en un campamento de guerra, o el de las botas sobre la grava durante una marcha forzada: sonidos comunes, irrelevantes en su banalidad.

Después de todo, las almas dignas están de pie, alineadas a lo largo del salón; ninguna de ellas se atreve a hablar.

Todo es como debe ser.

Mordekaiser avanza hacia su trono.




El tomo arcano flota sobre su pedestal, sereno e intacto. Es un contraste extraño frente a toda la sangre derramada a su alrededor.

El último mago sobreviviente levantó una mano débil, con la sangre deslizándose por su ceja. Pequeñas lenguas de fuego danzaban entre sus dedos: un hechizo final, un último intento desesperado.

Desconcertado, Mordekaiser habló. ''Esa magia te consumirá, mortal. Así como a tu preciado libro''.

El mago escupió sus palabras. ''Yo no importo. Nada importa, salvo impedir que lo consigas''.

Una gota de fuego, ardiente y azul, brotó de las manos del mago. Envolvió al Renacido de Hierro que se cernía sobre él. La energía abrasadora se esparció por los brazos del mago; la reacción del hechizo partió su propia carne. Aun así, el mago no se detuvo; sus dientes tronaban mientras los mostraba, desafiante.

Mordekaiser dio un paso hacia delante, un espíritu encerrado en una armadura de hierro negro, protegiendo el tomo de las llamas. En sus manos, Ocaso, su infame maza, emitía una luz verde efímera. El calor del fuego quebró la piedra y derritió la carne de los otros magos muertos. Pero Mordekaiser permaneció de pie, estoico ante la arremetida.

Finalmente agotado y con el cuerpo roto, el mago cayó sobre sus rodillas, su respiración desgarrada emitía una plegaria susurrada para que su poder fuera suficiente.

Si Mordekaiser aún hubiera tenido un cuerpo de carne, habría sonreído. ''Poco convincente''.

El mago suprimió un sollozo cuando Mordekaiser se acercó. Entrecerró los ojos para mirar al espectro y habló desde su seca y quebrada garganta.

Mordekaiser · ilustración de personaje de Riot GamesRiot Games

''¡No encontrarás lo que buscas! Un monstruo salvaje nunca entendería los secretos del Tomo de los Espíritus y...''.

Un golpe de la maza. Un estruendo satisfactorio.

Otra fuente de sangre se unió a los pegajosos charcos que se coagulaban en el salón. Otro mago quebrantado, el decimotercero, cayó al suelo.

Mordekaiser se rio.

''Confundes la brutalidad con la ignorancia''.

Miró todos los cadáveres alrededor de la habitación y murmuró un verso en la inefable lengua de los muertos.

Una lucha lamentable
Liberados de la carne
Son todos míosGolpeó a Ocaso contra el suelo. Su fulgor incrementó: parecía que respiraba por cuenta propia. Trece halos de luz emanaron de los cuerpos despedazados, para después hundirse de vuelta en la tierra.

Mordekaiser volcó de nuevo su atención en el libro, el cual aún flotaba en su lugar, zumbando con magia espiritual. Otra pieza de conocimiento para sus planes. Otro tesoro en su conquista.

Dio un paso adelante para recoger su premio.




El trono se cierne ante él. Su reverso de pilares de hierro se extiende hacia arriba y se estrecha en crueles puntas. Escrituras Ochnun, angulares y agudas, se expanden por toda la tarima del trono. Aquí, el susurro constante es casi un rugido, incesante y desesperado. Mordekaiser posa una mano sobre el apoyabrazos, orgulloso de su trabajo. La creación de esta pieza requirió más almas que cualquier otra parte de su fortaleza. Los lamentos que emanan del trono son música para sus oídos.

Con el pensamiento, Mordekaiser llama a Ocaso para que vaya a sus manos. Con un movimiento, él destruye el trono.

Al ser liberadas, resuena en el gran salón el chillido de cien almas, disipándose en el olvido. Con sombría satisfacción, Mordekaiser observa cómo se desvanecen.

Los tronos son para los mortales agobiados por la carne y el cansancio humano. Ahora, él es más que eso.

Se para sobre el hierro torcido y mira hacia atrás a través de su gran salón. Sus generales, almas lo suficientemente dignas como para morir por su mano la última vez que caminó por el reino físico, están de pie, firmes en su posición. Ninguna vacila como respuesta. Ninguna se moverá sin su orden directa.

Ahora, su reino está verdaderamente listo.

Mordekaiser avanza por el gran salón, en dirección al corazón de su fortaleza, el eje central de su poder y de sus maquinaciones. Hacia una reliquia que ata a Mitna Rachnun con el reino mortal. Hacia el lugar que le da al corazón secreto del Bastión Inmortal su verdadero propósito.

En su primera vida, se vio a sí mismo como un gran conquistador, digno de los salones eternos de su destino. ¡Qué pequeñas, qué insignificantes, qué mortales eran sus ambiciones en ese entonces! Mientras otros aceptaban la muerte como el final, él la utilizó para forjar el comienzo de su verdadera conquista. Y ahora… puede oír y comprender cada susurro de este reino con una claridad rigurosa. Ahora, la magia de la muerte misma fluye a través de él. Ahora, posee los secretos arcanos reunidos a lo largo de su segunda vida, arrebatados de los lugares escondidos y desconocidos del mundo. Muy pocos seres pueden declarar el dominio de las magias de espíritu, muerte y vida mortal que él posee. Hará uso de ellas para formar todos los reinos acorde a su voluntad de hierro.

Llegó el momento de regresar al mundo de los vivos. Todas las almas de Runaterra esperan.

Mordekaiser levanta a Ocaso en una mano.

Y así, comienza su reinado final.

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L J Goulding · Relato completo

Las espinas de la Rosa Negra

Publicado 2019-05-29

''No entiendo'', murmura el General Granth, tratando nerviosamente de apagar la luz de su lámpara. ''Aquí no hay nada, es un callejón sin salida''.

Se encuentra de pie en el umbral, enmarcado por la mampostería oscura, que destaca frente a la oscuridad aún más profunda que va más allá. No ve el portal abierto frente a él, ni las inscripciones angulares Ochnun que lo rodean. No ve los fragmentos de hueso que ensucian las baldosas bajo sus botas.

Sonrío, actúo el papel que me corresponde. ''Es de lo más sencillo'', le digo, ''esconderse a simple vista''.

El general se da la vuelta; en su rostro se dibujan con claridad la confusión y la frustración. ''¡No juegues conmigo, primo! ¿Tienes alguna idea de lo que estoy arriesgando al estar aquí abajo? ¿O de lo que ocurriría si nos descubren? Estos son los distritos prohibidos por orden del consejo... ¡hay patrullas de la Legión por todas partes!''.

Al menos eso sí es cierto. Desde que el usurpador Swain tomó el control, ha mantenido el Bastión Inmortal en estado de sitio. Según el discurso oficial, esto sucede para proteger a la Trifarix de las represalias de las casas nobles que se opusieron a su creación.

De manera extraoficial, está desafiando a hombres como Brannin Granth para que se muestren como sus enemigos.

''Pero ellos jamás dudarían de tu lealtad'', le aseguro. ''Un héroe de las Puertas del Duelo, nada menos. Serás honrado por órdenes directas del propio Gran General. ¿Qué podrían decir al respecto? Si nos descubrieran, ni siquiera tendrías la necesidad de correr''.

Su expresión se ensombrece. ''Oh, de la Legión Trifariana no se huye...''.

No tengo tiempo para escuchar esta propaganda mal disimulada de nuevo. En poco más de un año, Swain ha construido una mística particular alrededor de sí mismo y de la Mano de Noxus, así como de aquellos que le sirven a ambos. Es un plan brillante, aunque admitirlo llena mi corazón de odio.

Aun así, le permito a Granth que disfrute su momento. Es por esta razón que estamos aquí.

Baja la mirada. ''No ganamos las Puertas del Duelo... fue la Legión. Es por ello que Swain no asistirá al triunfo. Ese maldito sabe que no teníamos que estar ahí. ¡Nos insulta con esta pomposa ceremonia, frente a todo Noxus!''.

Asiento y coloco mi mano sobre el hombro de Granth. ''Y es por ello que haremos que pague por todo lo que ha hecho. Eres un noxiano verdadero, nadie puede negarlo. Le hablé a los otros sobre ti, quieren conocerte. Ella desea conocerte''.

''No podré encontrarme con nadie, primo, si no podemos entrar''. Él mira a sus alrededores. ''No se supone que la Rosa Ne...''.

Me detengo. ''No uses ese nombre. Te hace sonar como... bueno, como dijiste. Como si no entendieras''.

Haciéndolo a un lado, avanzo hacia el portal, que parece una boca bostezando. Al ver por primera vez la entrada, por fin, casi deja caer la linterna de la sorpresa. Trastabillando detrás de mí, Granth se cerciora de que no nos estén siguiendo, para después mirar de reojo las sombras del callejón.

Las espinas de la Rosa Negra · ilustración de la publicación originalRiot Games

''¿Es cierto?'', dice entre dientes. ''¿Es cierto lo que dicen sobre ella?''.

No aminoro mi marcha. ''Vamos. Averígualo por ti mismo''.




Contrario a la creencia de la mayoría de los noxianos, el Bastión Inmortal no es un monumento. Tampoco es simplemente una fortaleza, en el sentido en el que las tribus antiguas lo concebían.

La piedra a nuestro alrededor casi vibra de poder, aunque Granth no se da cuenta de ello. Lo he visto en incontables ocasiones a través de los siglos. Él sabe que algo no está bien, pero solo lo percibe como el arrastre letárgico de sus extremidades y una comezón susurrante en la nuca. Muy pocos mortales logran mantenerse vivos cuando están así de cerca de la fuente. En su defensa, aún cuenta con suficientemente agudeza como para sacar su daga cuando una figura encapuchada emerge de la penumbra.

... Paso a los dos, viniendo desde la otra dirección. Mi cansancio es evidente.

No importa. Esto terminará muy pronto.

Granth me mira con sospecha hasta que desaparezco de su vista; después, anda sin prisa hasta llegar al lado de aquella persona a la que llama primo.

''Hadrion, ¿quiénes son estas personas?'', pregunta Granth, mientras más figuras anónimas vienen y van. ''No reconozco a ninguna. ¿Son los aliados de los que hablaste, los de las demás casas?''.

Suspiro. Es decepcionante presenciar que ni siquiera las mejores mentes militares puedan ver lo que está justo frente a sus narices. ''Simpatizan con las dificultades de nuestra familia'', respondo, tratando de ocultar el desdén en mi voz. ''Nosotros, todos nosotros, estamos comprometidos con la caída del usurpador y la restauración del trono. Lo mejor será que no conozcas sus nombres ni mires sus rostros''.

Se ríe, burlonamente. ''Pero cómo podremos trabajar juntos si nosotros...''.

Las palabras se apagan entre sus labios mientras giramos en la última esquina.

Estamos de pie frente al borde del gran pozo de las almas, que se sumerge hacia los cimientos de Noxus, mucho más allá de las dimensiones físicas que el Bastión debería permitir. Un miasma agitado de azules fríos y verdes celosos se arremolina a la distancia, debajo de nosotros, alumbrando por los tres puentes que abarcan la brecha.

Ahí, entre ellos, suspendida contra la locura, hay una silueta enorme y aterradora que todo noxiano conoce demasiado bien. La cáscara de una armadura inerte representada en cada libro de historia, y mil estatuas arruinadas y desperdigadas a lo largo de la antigua ciudad.

Retrato de LeBlanc · ilustración del personaje; no representa esta escenaPublicado en Universo de Riot

Granth da medio paso hacia atrás. ''No puede ser...'', murmura. ''No... no puede...''.

Su voz se quiebra. Sus ojos brillan con lágrimas. Me acerco a su hombro y le susurro al oído:

''¿Ahora puedes ver la verdad? ¿La verdad detrás del gran imperio de Noxus? Así ha sido durante siglos, desde los días de los primeros reyes: ningún gran general, emperador o tirano puede mantener su posición a menos que la señora del Bastión Inmortal lo permita. Son muchos quienes le servirían, pero pocos demuestran ser dignos de ella''.

Sutilmente, desprendo la linterna de sus dedos temblorosos y lo aparto del paisaje que lo paralizó, para llevarlo hacia los rincones velados que se alinean a ambos lados del pasaje.

''Swain debe caer. Nuestro grupo está sumamente comprometido con ello, sobre todas las cosas, y sacrificaremos lo que sea necesario para lograrlo''.

De alguna forma, Granth sabe lo que está por observar, incluso antes de que retire el sudario.

Es el cuerpo disecado de su primo, Hadrion. Las facciones del joven están congeladas en un rictus mortal, aunque hay una inconfundible sensación de paz en ello.

''Tu casa fue señalada de manera injusta durante el golpe, Brannin Granth. Tu padre y tus hermanos fueron despojados de todo aquello que poseían, solo por permanecer fieles a Boram Darkwill hasta el final. Hadrion dio su vida con gusto en busca de la venganza. ¿Honrarás esa deuda y también te unirás a nosotros?''.

Granth se desploma sobre sus rodillas, alzando la vista y observándome con una mirada fresca. ''Tú... tú eres ella. Tú eres la mujer pálida''.

No vacila cuando una segunda mujer pálida aparece a mi lado. Hablamos con la misma voz. ''Soy omnipresente. Soy todos. Solo sabes lo que necesitas saber y ves lo que yo quiero que veas''.

Jericho Swain no es el único que puede exagerar respecto a su propia leyenda.

Una tercera mujer pálida emerge detrás de Granth, y luego una cuarta. Aun así, inclina su cabeza frente a mí, sin duda convencido de que por fin ha entendido. No necesita que nosotras le señalemos el rincón vacío junto al de su primo.

''Con todo mi corazón'', jura, ''y con cada gota de mi sangre noble, le serviré, mi señora. No descansaré hasta que el farsante de Swain esté muerto''.

Este tonto ingenuo piensa que será él quien aseste el golpe final. Para fines de mi propósito, le permitiré que piense eso, puesto que él solo sirve para indagar en las defensas del Gran General.

Delineo el sello del grupo en el aire, sobre la cabeza de Granth, marcándolo como mío. Nadie que pueda verlo podrá interferir en la conspiración que pronto trazaremos. ''Levántate, hijo orgulloso de los Noxii. Tu plegaria es escuchada y aceptada. Juntos, seremos victoriosos, y tu nombre será celebrado como el salvador de un imperio''.

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Sus vidas tienen su propia historia

Personajes de esta historia

Las publicaciones originales

Fuentes y lecturas relacionadas

El relato original de The Rune, con ilustraciones oficiales con subtítulos separados. Fuentes distingue la historia regional de las biografías individuales.

  1. Noxus · Universo de Riot ↗
  2. Universo de Riot · mordekaiser ↗
  3. Universo de Riot · leblanc ↗
  4. Universo de Riot · swain ↗
  5. El reinado final ↗
  6. Darius · biografía ↗
  7. Katarina · biografía ↗
  8. La conspiración de pólvora oscura ↗
  9. Todos, en todas partes ↗
  10. Swain: el Gran General Noxiano ↗
  11. Relatos de Runaterra: Noxus ↗

El Círculo de las Runas

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