Mejores Islas de la Sombra Historias para leer el siguiente — ilustración oficial de Riot

Historia regional · Islas de la Sombra

Por dónde seguir leyendo sobre las Islas de la Sombra

Una ruta desde las Islas Bendecidas hasta la Ruina y sus supervivientes.

15 min de lectura ◆ Explicación + textos oficiales completos

Ilustración · Riot Games

Con el infierno frente a ellos sigue la crueldad de Thresh a través de una historia de persecución y tormento. · Riot Games

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Relatos de Runaterra: Islas de la Sombra

La persecución del Islas de la Sombra en una breve historia visual; no una recreación de la original Ruinación.

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Avance · Riot Games

Ruination: avance de la novela

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El ascenso

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Estas cinemáticas reúnen distintos personajes y momentos. El orden de estreno no es el orden de los acontecimientos.

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El juramento

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The Rune · Historia regional

Por dónde seguir leyendo sobre las Islas de la Sombra

Empieza por las Islas Bendecidas y Maokai. Este orden convierte el desastre en la pérdida de bosques, comunidades y conocimientos, en lugar de un origen inexplicado para una estética aterradora. La juventud de Yorick añade las prácticas relacionadas con la curación y los entierros. Juntos muestran lo que valoraban los isleños antes de que un rey extranjero incorporara su hogar a una búsqueda privada.

Continúa con Kalista y el relato completo de la Ruina. Kalista aporta el viaje que puso en contacto a ambas sociedades, incluida la diferencia entre curar a una reina viva y conceder la resurrección que después exigió Viego. Hecarim y Thresh explican cómo la traición y la ayuda deliberada transformaron aquella exigencia en acceso al santuario.

Cubre arte para La voluntad de los muertos, una lectura compañera para la historia de la Ruinación.Riot Games

La catástrofe original y el regreso de Viego mucho tiempo después pertenecen a periodos distintos. Sigue la maldición a través de los supervivientes y de los relatos de los Tormentos antes de avanzar al conflicto posterior con los Centinelas. Esa secuencia explica por qué la Niebla Negra ya tenía una larga historia de amenazas a otras costas. No empezó a ser peligrosa cuando el Rey Arruinado reanudó su búsqueda.

Lucian y Senna ofrecen dos perspectivas estrechamente conectadas sobre la lucha contra Thresh. Lee ambas biografías, porque el encierro, el rescate y el regreso cambian lo que sabe cada uno. Gwen abre otro camino por el legado de Isolde, empezando por el afecto y la creatividad de su vida como costurera. Su existencia amplía la historia más allá de lo que Viego recuerda o desea.

La costurera misteriosa introduces Gwen’s life beyond the doll she once was.Riot Games

Los relatos de los Tormentos en Aguasturbias muestran la maldición desde la posición de quienes se preparan para sobrevivir a su llegada. La fe de Illaoi y las armas de los Centinelas ofrecen formas distintas de resistencia. Acompañan bien los capítulos de las islas porque convierten un antiguo suceso mágico en clima, alarmas, decisiones y peligro para un puerto habitado.

Vuelve a Yorick y Maokai después de los relatos de reyes y cazadores. Sus objetivos miden el éxito de otra manera: un alma liberada, un lugar del que retrocede brevemente la Niebla, un futuro donde pueda regresar la vida. Esta ruta mantiene visible la pregunta central de la región. Derrotar a un enemigo famoso importa, pero la historia de las Islas de la Sombra también necesita a quienes siguen intentando sanar lo que destruyó.

Fin de esta lectura

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Textos oficiales completos

Estas ediciones conservan el texto del editor. Sus acontecimientos y contextos de publicación pueden ser distintos.

3 lecturas

Riot Games · Relato completo

El lamento del príncipe

Publicado 2016-09-10

Hoy os contaré una historia
que está colmada de tristeza.
Se habla de la hija de un rey
conocida por su bondad y su belleza.
Pero eso fue hace tiempo, ya no queda nada.
Lleva siglos muerta y enterrada.

Llegó un joven príncipe
y se casó con la heredera.
Sin embargo, el festín de bodas
no fue feliz como el rey quisiera.
Ella fue envenenada por la bebida,
y el príncipe partió para salvarle la vida.

Muchos se unieron, dispuestos
a asistirlo en sus aventuras.
Navegaron incontables millas, y
llegaron a las tierras más oscuras.
Maldito lugar, perdición de todo hombre,
las Islas de la Sombra tenía por nombre.

Soportando el terrible hedor
de la muerte y el lamento,
no encontraron rastros de vida,
pero sí de movimiento.
Eran espíritus de almas en pena,
un mal augurio de su eterna condena.

Los hombres del príncipe lucharon con valor,
pero apareció un enemigo temible.
Era la Sombra de la Guerra,
infame, malvado e invencible.
Al verlos morir, el príncipe salió corriendo.
No quería morir de un modo tan sangriento.

Solo y perdido en la oscura noche,
huyendo de los espectros del mal,
en un claro iluminado por la luna
se topó con un monje fantasmal.
Le dijo: “¡Ayúdame! Con tus esfuerzos y los míos
combatiremos la maldad de estos seres impíos.”

El lamento del príncipe · ilustración de la publicación originalRiot Games

“Aquí todos somos iguales
a los ojos de los difuntos.
El triunfo llegará junto al alba.
Que sea como dices, luchemos juntos.
Hoy aprenderás secretos furtivos
que llevan siglos a salvo de los vivos.”

Decidieron unir fuerzas,
y en aquel campo de huesos
se defendieron de los espíritus de la isla
que llevaban siglos presos.
Nunca llegó el amanecer, pero sí el fin de la lucha.
“Hemos ganado, monje, ahora desembucha”.

El príncipe escuchó la historia ancestral
de una reina, y de cómo tras su muerte
su marido perdió la cordura
y condenó a las Islas a la peor suerte.
Todo por su orgullo y pensar que los reyes
podrían desafiar a la naturaleza y sus leyes.

Su magia desató un azote de maldad,
toda la isla se volvió sombría.
Envuelta por la Niebla Negra,
privada para siempre de la luz del día.
Se extinguió la vida, y el tiempo detuvo su paso.
Atroces fueron las consecuencias de aquel fracaso.

Ni en el rincón más recóndito
quedaba rastro de gloria o esplendor.
Solo había corrupción, depravación,
murmullos fantasmales de pena y dolor.
Las propias víctimas de la calamidad
ahora amenazaban a toda la humanidad.

El joven escuchó sin mediar palabra
al monje de rostro mortecino.
Parecía saberlo todo,
incluso lo advirtió de su destino:
“Puedes mentir tanto como gustes,
pero yo veo a través de tus embustes”.

Kalista · ilustración de personaje de Riot GamesRiot Games

Ya no tenía sentido ocultar
todas las maldades que había hecho.
Admitió sin remordimientos
envenenar a su esposa bajo su propio techo.
Solo ansiaba poder, nunca la había amado,
no había amor en su corazón despiadado.

Pero, con su último aliento,
la princesa recitó un hechizo fatal.
Invocó al Espíritu de la Venganza
y le imploró justicia inmortal.
Pagó su alma como sacrificio.
Kalista partió para cumplir su juicio.

Entonces la niebla se volvió densa,
había llegado la hora.
Comenzó a emanar un frío intenso,
y apareció la etérea cazadora.
Igual que termina una triste canción,
cesaron los latidos en su vil corazón.

Cuando cesaron sus gritos,
en su última agonía
el príncipe murió pensando
que ya nunca reinaría.
Demasiado lejos llegó su ambición.
Demasiado lejos, y fue su perdición.

Su alma levitó a la deriva,
buscando la luz del sol.
Pero en su lugar encontró
el brillo cadavérico de un farol.
El Carcelero Thresh, de piedad vacío,
se lo dejó claro: “Ahora eres mío”.

No permitáis que esta historia
se borre jamás de vuestra memoria.
Vivid una vida plena
con vuestros seres queridos.
Vivid, vivid como el que más.
Porque llegará vuestra hora y no habrá vuelta atrás...

Fin de esta lectura

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Riot Games · Relato completo

Extremaunción

Publicado 2016-09-10

“Ayúdame”, suplicó el náufrago.

Yorick no sabía cuánto tiempo llevaba allí, con los huesos rotos, desangrándose sobre los restos de su barco pesquero. Gimoteaba con fuerza, pero sus gritos se perdían bajo las voces de la multitud de espíritus que moraba en la isla. Un remolino de espectros, atraídos por su agonizante fuerza vital como si fuera una luz, se habían reunido a su alrededor deseando segar un alma fresca. El hombre, espantado, abrió los ojos de par en par.

Hacía bien en tener miedo. Yorick había visto la suerte que corrían los espíritus perdidos que se llevaba la Niebla Negra, y aquello... aquello era carne fresca, algo muy poco habitual en las Islas de la Sombra. Hacía mucho tiempo —¿cien años?— que no veía un ser viviente. Podía sentir la Niebla a su espalda, temblando, ávida por envolver a aquel desconocido en su frío abrazo. Pero la visión del hombre había despertado en él algo que creía olvidado, y decidió que no estaba dispuesto a permitirles tomar aquella vida. El fornido monje se cargó al malherido marinero sobre los hombros y se lo llevó consigo ladera arriba, en dirección al viejo monasterio.

Yorick estudió el rostro del herido, que a cada paso que daba el monje se contorsionaba con un gemido de agónica protesta. ¿A qué has venido, ser viviente?

Tras completar su ascenso, llevó al invitado por los pasillos de la abadía y se detuvo ante la vieja enfermería. Depositó al náufrago sobre una enorme mesa de piedra y comenzó a examinar sus órganos vitales. Tenía la mayoría de las costillas rotas y uno de sus pulmones había colapsado.

“¿Por qué pierdes el tiempo?”, preguntó un coro de voces al unísono desde el interior de la Niebla, detrás de Yorick.

Este guardó silencio. Dejó al hombre donde estaba y se dirigió a una pesada puerta, en la parte trasera de la enfermería. La puerta se negó a abrirse y la mano de Yorick no logró más que dejar una huella sobre la gruesa capa de polvo que la cubría. Apoyó el hombro sobre la madera y empujó con todas sus fuerzas.

Extremaunción · ilustración de la publicación originalRiot Games

“Tanto esfuerzo para nada”, se burló la Niebla. “Deja que nos lo quedemos”.

Una vez más, Yorick respondió con un silencio desdeñoso hasta que, finalmente, logró abrir la puerta. El pesado roble se arrastró sobre las baldosas de piedra del monasterio. Al otro lado había una cámara llena de pergaminos, hierbas y cataplasmas. Yorick se quedó mirando las reliquias de su antigua vida por un instante, tratando de recordar cómo se usaban. Recogió algunas que le resultaban familiares —vendas, frágiles y amarilleadas por el tiempo, y un ungüento que se había secado hacía tiempo— y volvió con el hombre.

“Déjalo”, dijo la Niebla. “Es nuestro desde el mismo momento en que arribó a tierra”.

“¡Silencio!”, replicó Yorick.

El hombre de la mesa parecía falto de aliento. Yorick, consciente de que no tenía mucho tiempo para salvarlo, trató de vendarle las heridas, pero la tela putrefacta se deshacía en cuanto conseguía aplicarla.

El aliento del hombre se entrecortó más y más, y empezó a tener convulsiones. Impulsado por una agónica desesperación, agarró al monje del brazo. Yorick sabía que solo había una cosa que pudiera hacer para salvarle la vida. Destapó el frasco de cristal que llevaba al cuello y observó el agua reparadora que contenía. Quedaba muy poca. No tenía la certeza de que hubiera suficiente para salvarlo. Y aunque fuera así...

Debía afrontar la verdad. Al tratar de salvar al hombre, solo estaba persiguiendo el fantasma de su antigua vida, cuando aquel lugar maldito se llamaba aún las Islas Bendecidas. Los espíritus de la Niebla se habían burlado de él, pero lo habían hecho con la verdad. El hombre estaba condenado, y si Yorick usaba las Lágrimas de la Vida, se condenaría también. Tapó el frasco y lo dejó descansar contra su cuello.

Yorick · ilustración de personaje de Riot GamesRiot Games

Se apartó de la mesa y vio subir y bajar el pecho del hombre una última vez. La Niebla Negra inundó la habitación y los espíritus que albergaba extendieron las garras con impaciencia. Con un último estremecimiento de avidez, le arrancaron el alma del cuerpo. El alma exhaló un débil y fugaz grito antes de ser devorada.

Yorick permaneció inmóvil y recitó una plegaria casi olvidada. Miró el cadáver sin alma de la mesa, amargo recuerdo de una tarea todavía inconclusa. Mientras siguiera existiendo la maldición de la Ruina, cualquiera que acudiera a las islas sufriría la misma suerte. Tenía que llevar la paz a aquellas islas malditas, pero después de años de búsqueda, lo único que había encontrado eran susurros sobre un rey arruinado.

Necesitaba respuestas.

En respuesta a un ademán de Yorick, un fino jirón de Niebla penetró en el cadáver del hombre. Un instante después se puso en pie. Apenas era consciente, pero podía ver, oír y caminar.

“Ayúdame”, dijo Yorick.

El cuerpo salió tambaleándose de la enfermería, con pasos lentos y pesados que resonaron por los pasillos del monasterio. Continuó hasta llegar a la pestilente atmósfera del cementerio y se alejó entre las hileras de las vacías tumbas.

Yorick lo vio caminar hacia el centro de la isla hasta que se lo tragó la Niebla. Puede que este sí regresara con la respuesta.

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Rayla Heide · Relato completo

Flor nocturna

Publicado 2016-09-10

El frío viento azota las grietas de mi corteza con un sonido hueco y silbante. Estoy tiritando. Mis extremidades hace tiempo que olvidaron la calidez del verano.

Las largas figuras que me rodean se quiebran y caen ante el vendaval. Las vidas en su interior hace tiempo que murieron; ahora son mis compañeros silenciosos. Sus frágiles troncos ya son solo carcasas vacías, bosquejos irregulares y grises que nada tienen que ver con el bosque exuberante que brotó aquí.

Un espíritu serpentea entre los árboles frente a mí, pálido y espectral contra el aire nocturno. Un nudo se tensa en mi corteza. Normalmente, atravesaría su corazón azotándolo con mis raíces, pero hoy no me muevo, no quiero que el espectro se percate de mi presencia. Estoy cansado de aguantar. Mi mera existencia es un acto de desafío contra la maldición que infesta estas tierras.

Sus ojos de luna están vacíos. No hay nada vivo que aliente su fría amargura en esta isla de muerte, nada que cazar o consumir. El espíritu se escabulle entre los árboles y me deja solo.

Miro a través del bosque de sombras y mis ramas vacilan. Alcanzo a ver una pequeña llama roja que se alza entre el gris infinito. En un montículo de tierra negra, un capullo de flor surge del suelo; sus pétalos son tan brillantes que me queman los ojos.

Es una flor nocturna. Hace mucho tiempo, solían cubrir el suelo de las Islas Bendecidas y florecían la noche del solsticio de verano. Por la mañana, las flores se marchitaban y solo quedaban los pétalos ennegrecidos, y hasta el año siguiente no volvían a florecer. Pero, durante una noche, iluminaban el bosque de un carmesí tan intenso que parecía que la tierra estaba en llamas.

Miro a mi alrededor y, durante un brevísimo instante, pienso que si encontré una flor tal vez haya más. Pero solo encuentro el gris sombrío de estas islas muertas.

Mis ramas crujen al dar un paso tembloroso hacia delante. Me acerco a la flor, cautivado, pisando y convirtiendo en polvo las hojas cenicientas. Mi enorme estructura se impone sobre su delicada forma. Me inclino hasta que mi cara casi toca los pétalos de dulce aroma. Las potentes aguas de mi duramen se agitan, despiertan al reconocer lo que tengo ante mí. Vida.

El cuello de la flor está ladeado como con curiosidad. Hay venas bermellón intenso recorriendo cada pétalo, y su tallo verde pálido está cubierto con cientos de pelillos plateados y aterciopelados. Podría pasar una eternidad disfrutando de cada una de sus partes.

Crece en todo momento y cambia sutilmente, su tallo cada vez es más alto y sus pétalos se abren lentamente. Me hechiza cada movimiento, por insignificante que sea. Observo cómo el capullo se abre para mostrar los filamentos extendiéndose desde dentro; su aroma embriagador me inunda la mente de color. Durante un instante me olvido del frío, del viento vacío y de mi propia amargura.

Una pálida luz titila y me encojo. Una figura brillante se acerca. Siento un hormigueo en la corteza. No hay aliados en estos bosques sin sangre.

Vuelve el espíritu maldito, atraído por el movimiento. La vida no se está tan quieta como la muerte.

Flexiono las extremidades con furia, ya no eludo la violencia. Me gusta.

Durante una noche, existirá en estas islas yermas un ser viviente inmune a las fuerzas corruptas.

El espíritu planea hacia nosotros. Una vez fue humano, pero ahora es translúcido y blanco como los huesos. Su falta de expresión se transforma en un gesto voraz cuando ve la flor roja como la sangre.

El espectro corre hacia la flor e intenta inhalar su frágil vida. Antes de que la flor se marchite y se convierta en una sombra sin vida, lanzo mis extremidades hacia delante y las enrosco en las piernas del espíritu. Chilla, retrocede como si se hubiera quemado, y yo rujo. Los seres antinaturales detestan las aguas subterráneas de mi interior.

Maokai · ilustración de personaje de Riot GamesRiot Games

Se retuerce y consigue soltarse. Levanto las raíces y las golpeo contra el suelo. El impacto divide el suelo estéril y envía ondas por toda la tierra. Las reverberaciones golpean al espectro, que se tambalea de sufrimiento. Me río amargamente. Mientras se revuelve, lo atravieso con mis extremidades, y entonces se disuelve.

Una niebla oscura surge del suelo acompañada de una peste repugnante. El viento gime y decenas de espíritus se materializan ante mí; sus rostros estridentes observan boquiabiertos la escena. La flor nocturna y yo crecemos ante el muro de sombras. No permitiré que destruyan lo único puro que existe entre tanta oscuridad.

Golpeo con toda mi rabia y los repelo con una fuerza implacable. No puedo destruir a todos los espíritus de las islas, pero puedo contenerlos un tiempo. Un espectro intenta atravesarme. Aúllo al elevar mis raíces para perforar su corazón, y se disipa en la niebla.

Mis fuerzas se agotan con tantos espíritus cerca, pero me niego a ceder.

La flor crece brillante bajo la luz de la luna, ajena a esta batalla por su existencia. Un solo pétalo carmesí cae de la flor perfecta como una gota de sangre. Su ciclo se está acabando, trayendo la muerte y, con ella, el descanso. Pero no lo ansío. Siento que mi furia podría acabar completamente con la plaga que asola la isla.

La niebla maldita se ha elevado por encima de los árboles y se arremolina en grandes nubes. Una horda infinita de espíritus surge de la niebla con las bocas abiertas y un hambre malsana. Me alzo lo más que puedo y golpeo a los espíritus voraces con mis extremidades, convirtiéndolos uno a uno en polvo. Pero vienen más.

Aúllo al transformar el viento en una espiral retorcida, y alimento la tormenta con mi ira hasta que se convierte en un torbellino tempestuoso. Me deleito en el caos que genera el torbellino mientras gira en un círculo frenético alrededor de la flor y de mí. Manda violentamente a los espíritus más allá de los árboles. En medio de esta pesadilla, he creado un santuario en el que puede desarrollarse la vida.

Me giro hacia la flor. Estamos juntos y en silencio en el ojo de la tormenta, aún en medio de toda la locura. Un segundo pétalo ardiente cae de la flor nocturna, y luego otro. El torbellino me drena la energía, pero no flaqueo, y la tormenta sigue rugiendo. La flor se inclina por momentos hasta que mira hacia el suelo. Es perfecta en su lenta y natural decadencia. No puedo mirar a otro lado mientras pierde su corona de pétalos ardientes y se marchita del todo.

Está muerta.

Bajo las ramas y el torbellino se calma. Por encima de mí, el cielo es de un gris pizarroso, lo más brillante que puede estar en este sombrío lugar. La melancolía de la niebla lo invade todo de nuevo y los espíritus regresan. Sus caras no tienen expresión, ya no sienten la vida ilícita de la flor nocturna, ya no esperan el gozo de una nueva muerte.

Se retiran a los bosques vacíos. Atravieso a un espectro con mis raíces según pasa por mi lado, y esparzo su esencia en la niebla evanescente. Los otros se escapan a mi alcance en su vuelta a la pesadumbre.

Aunque parece que las islas no han cambiado, ya no son la misma tierra baldía que eran ayer. Las aguas de la vida se agitan en mi interior y el suelo bajo mis raíces vuelve a ser fértil.

Aunque sus pétalos se transformaron en polvo, la luminosa flor nocturna arde como el fuego en mi interior y prende mi furia. Del mismo modo que estas islas nacieron de una roca en llamas, yo las purificaré de su pestilencia con una llamarada ardiente.

Sigo a los espíritus rezagados mientras se escabullen por los árboles huecos.

Pagarán por su perversidad.

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Sus vidas tienen su propia historia

Personajes de esta historia

Las publicaciones originales

Fuentes y lecturas relacionadas

El relato original de The Rune, con ilustraciones oficiales con subtítulos separados. Fuentes distingue la historia regional de las biografías individuales.

  1. Islas de la Sombra · Universo de Riot ↗
  2. maokai · Universo de Riot ↗
  3. yorick · Universo de Riot ↗
  4. kalista · Universo de Riot ↗
  5. viego · Universo de Riot ↗
  6. senna · Universo de Riot ↗
  7. gwen · Universo de Riot ↗
  8. Thresh · biografía ↗
  9. Con el infierno frente a ellos ↗
  10. La voluntad de los muertos ↗
  11. La costurera misteriosa ↗
  12. Tierra a la vista ↗
  13. Cuentos de Runaterra: Islas de la Sombra ↗
  14. Ruina: avance de la novela ↗

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