Biografía y lectura · THE RUNE
Riot Games · Biografía completa de Universo
La historia de Vex
En el corazón negro de las Islas de la Sombra, una solitaria yordle recorre la niebla espectral, satisfecha con su miseria tenebrosa. Con un suministro interminable de malestar y escoltada por una poderosa sombra, Vex se protege de la vitalidad y la felicidad del mundo exterior, y de todos los fastidiosos ''normies'' que lo habitan.
Criada en la Ciudad de Bandle, Vex jamás se sintió parte de su pueblo. La extravagancia y el color del reino yordle le resultaban empalagosos. A pesar de los enormes esfuerzos de sus padres, nunca pareció encontrar su ''espíritu yordle'' o amigos como ella, y eligió pasar la mayor parte del tiempo encerrada en su habitación.
Allí encontró una extraña alma gemela en su propia sombra. Era negra (su color favorito), y no hablaba: la compañía perfecta para la joven taciturna. Aprendió a entretenerse con la sombra, y hacía lúgubres pantomimas para su propia diversión.
Después de todo, solo era una sombra, incapaz de proteger a Vex de la alegría odiosa que la rodeaba. Sin duda, tenía que haber algo más. Algo más oscuro. Algo triste. Algo justo como ella.
Ese algo vino en la forma de un Harrowing, nubes espesas de Niebla Negra que cubrieron a la Ciudad de Bandle y causaron pánico en sus habitantes. Mientras la mayoría de los yordles lucharon valientemente para derrotar a la Niebla, Vex se interesó en la fétida miasma y comenzó a seguirla para dar con su origen.
Cuando llegó a las Islas de la Sombra, Vex no podía creer lo que veían sus ojos. Vastas superficies de tierra y mar, desprovistas de toda vida y color, se extendían ante ella. Aquí, ella podía al fin ser taciturna, sin que la risa y la alegría de otros la molestaran.
A medida que los días pasaban, Vex se dio cuenta de que la Niebla Negra estaba teniendo un extraño efecto sobre ella. Su sombra había tomado una nueva forma fantasmagórica, mucho más animada y expresiva que su portadora, y su magia yordle benigna se había transformado en algo mucho más siniestro. Vex ahora podía esparcir su miseria a diestra y siniestra.
''¿Quién creó este maravilloso y horrible lugar?'', se preguntó.
La respuesta a esta interrogante llegó rápido, cuando el Rey Arruinado, Viego, apareció en las Islas, buscando extender su Niebla a todos los rincones de Runaterra. Cuando conoció a Vex, Viego se dio cuenta de que la yordle tenía una habilidad única para esparcir la desesperanza, lo cual hacía que las personas se volvieran más vulnerables ante su propio Harrowing. Vex, a cambio, se sintió inspirada por la visión de Viego: un mundo cubierto de Niebla Negra. Rápidamente los dos se hicieron aliados, y se dispusieron a convertir al mundo en un páramo horroroso.
Antes de que Viego pudiera completar su visión, Vex descubrió su intención oculta: reclamar el alma de su reina muerta Isolde, y reunirse con ella en completa dicha matrimonial. Ella se estremeció, disgustada; se sentía traicionada al pensar que el hombre que aniquilaría la felicidad en el mundo, estaba de hecho buscándola para sí mismo. Vex dejó que los Centinelas de la Luz derrotaran a Viego, y que sus sueños de un mundo arruinado se estrellaran contra las ruinas de Camavor. Sola otra vez, vio decepcionada cómo el mundo volvía a ser el lugar brillante y colorido que siempre había odiado. Encontrar una melancolía perdurable sería mucho más difícil de lo que creía.
Conocía un último lugar al que podía ir: una manera infalible de conseguir la miseria que anhelaba. Visitó a sus padres en Ciudad de Bandle, ansiosa por mostrarles en lo que se había convertido y regodearse en su descontento.
La joven yordle observó cómo sus padres se quedaron boquiabiertos cuando la vieron, duros como la piedra. Sus expresiones pasaron de conmoción, a negación, a aceptación reticente.
''Cariño. No entendemos... esto'', dijo su madre señalando por completo a Vex.
''Pero te amamos incondicionalmente'', agregó su padre. ''Y si tú eres feliz, nosotros somos felices por ti''.
Con una mirada apática, Vex dejó escapar un fuerte suspiro de exasperación. ''Son lo peor'', resopló.
Atravesó la sala de estar de sus padres, ansiosa por regresar a las Islas de la Sombra, donde podía ser ella misma sin que nadie la molestara.


